El domingo pasado decidí descansar y no ir a tomar fotos al Estadio Palogrande, jugaba el Once Caldas contra el Boyacá Chicó. Hace tiempo no iba a ver un partido desde la tribuna y mas en la Norte de Holocausto, entonces me fui con mi hermano Jairo y mi primo Mateo (es mejor ver fútbol desde la tribuna que a ras de cancha y mas en el tiro de esquina).

Contento yo escuchando los cánticos, los tambores y toda esa energía de la barra, hasta que antes de empezar el segundo tiempo a este muchacho; como dicen se le fueron las luces, se desmayo, rodó desde arriba de la tribuna hasta un poco mas allá de la mitad, por ahí unos 15 metros rebotando, se desmorono de la nada y pues hasta ahí llego esa idea de ver fútbol, disfrutar y no trabajar, era mi deber registrarlo; entonces saque mi celular y prendí la cámara de este y aquí esta el resultado. 

Mucha gente, era muy complicado disparar todos empujaban subían, bajaban, otros preguntaban: “qué le paso, se murió, quién es” y los de la Cruz Roja preguntaban si estaba algún amigo, a la final nadie apareció. El barrista esta grave, mucha sangre salio por sus oídos, es lo que llama un trauma cráneo encefálico. Y ahora me pregunto si por primera vez en mi vida me tocaría ver alguien morir, espero no sea así.

Definitivamente la cámara de mi celular solo sirve para tomar fotos de accidentes.
Más fotos en: www.reportajesgraficos.blogspot.com