Las motos en Colombia, reflejo de un problema social
Columna diario La Patria
Por: Sergio David Acevedo Valencia
Sí, la pobreza en nuestro país se refleja en la cantidad descomunal de este sistema de transporte, la cual ha sido impulsada por motos chinas que por pocos billetes se consiguen a granel. En Pereira observé en uno de los almacenes de cadena avisos como: “para lograr matricular pronto su moto, hágalo en Cartago ya que la oficina de tránsito de Pereira no da abasto” y “tenemos comprado todo el inventario de motos por un mes, por favor enlistarse para comprar la suya”.
Muchos dirán que en otros países desarrollados hay motos y que ellos también serían pobres, pero no se puede comparar el valor promedio de las motos en Europa o Norte América, el cual es de 25.000 dólares y son utilizados por placer y no por necesidad.
Cuando me refiero a problema social no quiero decir que los motociclistas lo son; es la cantidad de sus aparatos lo que reflejan el problema. La dificultad de acceder a un automóvil bueno, no chatarrudo, que por los altos precios, los impuestos y la manutención se vuelven imposibles de acceder por parte de un ciudadano de estrato 1, 2, 3 y hasta 4, así sean de baja gama y de modelo reciente. El problema abarca la falta de empleo en los miles de colombianos mototaxistas que subsisten de estos ingresos.
Es común ver familias completas, padres y de uno a tres niños arriesgando sus vidas en las motos; es lamentable pero entendible, la mayoría de los colombianos no tienen para más; cualquiera de ellos quisiera tener su auto donde todos irían seguros, tranquilos y no sufriendo esa guerra majadera de las calles, buseteros, taxistas, particulares contra las motos y éstos también contra los otros, la falta de una cultura ciudadana en Colombia hace ver las barbaridades en las vías, no sólo las motos zigzaguean, las busetas para donde no deben, los particulares se pasan semáforos en rojo y así todos somos culpables.
En ese afán de solucionar esta problemática y emprender acciones, un joven manizaleño se ha empeñado en buscar reunir a los motociclistas de Colombia con el fin de trabajar en el objetivo de convivir con esta cantidad de motos en las rutas.
Juan Manuel Castro siguiendo la moda de facebook.com creó el grupo “Súbase a la Moto”, el cual ha tenido gran acogida y cuenta con líderes en varias ciudades de Colombia como Yopal, Medellín, Pereira y otras. Esta comunidad ha crecido mucho y en próximos meses, creo, se tomará la vocería de millones de colombianos que lastimosamente no pueden comprar carro y le sacan la vuelta a la pobreza con su moto.
Lo que me parece interesante es lo que piden, acompañamiento del Estado y vigilancia a las autoridades e instituciones de tránsito, para evitar que cualquiera maneje. Castro comenta: “Por ejemplo, en el país cualquier persona puede sacar una licencia de conducción presentando dos documentos, no existe ningún tipo de control por parte de la autoridad para certificar que los nuevos conductores están debidamente capacitados, preparados, e informados”.
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Aparte quiero reconocer al doctor Germán Castaño Duque, decano de Administración de la Universidad Nacional de Colombia, su dinamismo, gestión en los años que ha estado en dicho cargo y el afán por formar mejores administradores que piensen más en las personas que en las monedas. Con su ayuda llegamos a realizar hasta ahora tres eventos del Congreso Nacional de Desarrollo y Educación Rural y con ello colocar sobre el tapete la importancia del campo en la vida nacional, tanto que en el nuevo plan decenal de educación se logró un trato aparte al contexto rural; no es lo mismo caminar dos horas para ir a la escuela que subirse en un bus escolar en la ciudad.