Por: Sergio Acevedo Valencia

Columna diario La Patria

En días pasados dos columnistas de LA PATRIA hablaron sobre los juegos olímpicos, el primero servidor publico y con poder, en su columna tiene más preguntas que respuestas, siendo él una persona que debería tener propuestas para el deporte por su función en nuestra sociedad, de cierta forma lo desconozco, lo he visto más como una persona propositiva. El segundo dice algo cierto, que no nos podemos comparar con Estados Unidos o China por los grandes recursos económicos y humanos de ambas potencias.

Entonces no nos comparemos con esos países. Miremos como países con menos dinero, población y problemas iguales o mayores a los de Colombia, cosechan triunfos, y allí es donde deberíamos preguntar por qué países como Kenia, Cuba y Etiopía, esta última nación con una de las peores crisis alimentarías y humanitarias en el mundo, -recuerdan los niños esqueléticos muriendo con gallinazos a sus lados-, obtienen triunfos importantes.

Es así como en la historia de los olímpicos, Kenia ha obtenido 22 medallas de oro, Cuba 69 medallas de oro, Etiopía tiene 18 medallas de oro y Colombia una.

En los últimos olímpicos un país más cercano a Colombia: Jamaica se colgaba 6 preseas doradas con records mundiales y con un nuevo hijo del viento, Usain Bolt, también los jamaiquinos conseguían tres medallas de plata y dos de bronce. Colombia sólo alcanzo una medalla de plata y una de bronce. Hasta cosas locas han logrado los jamaiquinos, en 2001 fueron campeones mundiales de bobsleigh, modalidad de descenso en nieve con trineo, deporte olímpico de invierno –y eso que en Jamaica, nieve solo en los helados-.

Colombia tiene una población de negros de 4.311.757, o sea el 10.6% de la población total del país. Jamaica tiene 2.535.481 negros, el 91.2% de sus habitantes y su superficie es casi igual a la suma de Caldas y Quindío.

En Colombia muchos más negros, mucho más dinero, muchos más estadios donde entrenar, ¿pero qué pasa?. La falta de voluntad política para el deporte, sólo lo ven de relleno así como a la cultura, si tuviéramos mas deporte nos evitaríamos tantos jóvenes en las drogas, tantos enfermos en las salas cardiovasculares y más prestigio mundial.

Mientras Colombia no contemple el deporte como política de estado, teniendo el potencial en muchas categorías, los deportistas no tengan acceso a alimentación como se vio en el programa de ‘Pirry’ y salgan a entrenar solo con una taza de agua de panela únicamente en el estomago, sin indumentaria mínima para practicar su disciplina, además mientras los únicos que viajan a las competencias con todas las comodidades sea los delegados de las federaciones y mientras no se paguen los premios de las competencias o se los embolsillen otros distintos a quienes los ganan con su esfuerzo, el país seguirá batiendo sólo records mundiales en violencia.

Mientras los politiqueros sigan únicamente viendo el deporte en campaña cuando regalan uniformes y balones a los equipos de barrios y veredas con los números del candidato Perano, alcalde, senador o concejal, será difícil llegar a tener una buena participación a nivel mundial en los deportes.

Y en el ámbito local, cuándo será que el Gobernador de Caldas cumplirá su promesa de campaña; patrocinar un equipo de ciclismo caldense con la licorera, porque el departamento tiene buenos ciclistas que se harían distinguir en cualquier competencia. Ahora la razón enviada con el Secretario del Deporte es que el patrocinio esta supeditado sí se gana la competencia en Juegos Nacionales, pero esta dura porque ya el presupuesto que pasa la gobernación a la liga se termino y falta más preparación y fogueos.

El presupuesto que necesita el proyecto para los escarabajos caldenses es de 150.000 mil dólares, que es la mitad de la cantidad que pagó la licorera este año para traer a Jhon Viáfara al Once Caldas. Con este dinero se les daría apoyo por un año con sueldos, alimentación, salud, indumentaria, participación en carreras nacionales y más necesidades básicas a 30 ciclistas caldenses por un año.

Por lo tanto, el deporte no necesita más debates, estudios y proyecciones; lo que necesita es plata para pagarle a los deportistas como a cualquier otro trabajador para que viva bien y exclusivamente piense en ganar en las próximas olimpiadas y no en la operación casi vital de como partir un huevo para ocho en el desayuno familiar.