Allí en la “Perla del Ingrumá”, el clima es igual a la mayoría de los pueblos ubicados en las montañas andinas colombianas. Florecen los cafetales, el plátano, el maíz, la cultura y la fiesta. Cada año impar, en el mes de enero y el día sábado de reyes, su majestad el diablo hace su entrada triunfal al carnaval. La época de la colonia dejo un mestizaje aportado por todas las razas reunidas en el nuevo mundo; las vetas de El Dorado que buscaron los españoles y que luego empeño Bolívar a Francia para la libertad de la Nueva Granada están en esas montañas. Y en cada cerro una perspectiva sin igual de ese pueblo sin par.