La muerte de Michael Jackson, uno de los cantantes más famoso del planeta, confirmó al mundo un cambio de paradigma, en las áreas de las comunicaciones y el periodismo.
Ni en los atentados del 11 de septiembre, en Nueva York, se llegó al fenómeno que se vislumbró con la muerte del Rey del Pop. En 2001, estaba apenas desarrollándose la web 2.0. Los blogs no era muy populares, en los países con poco acceso a los sistemas de información informáticos y no existían las redes sociales como Facebook o Twiter; lo más cercano en ese entonces era el email.
Lo ocurrido con la desaparición de Jackson, es un fenómeno distinto al experimentado en internet con los atentados de las Torres Gemelas. En 2009, en la mayoría del mundo las redes sociales están a la orden del día. El puntazo que se dio a los medios de comunicación, fue que una página web que nació de un blog farandulero en Estados Unidos, diera la noticia de la muerte de Michael Jackson.
Trabajo para el Taller del Magister de Periodismo, en el diario El Mercurio de Chile.
En cuatro meses, las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia, perdieron a tres de sus líderes; entre ellos al comandante y fundador, Manuel Marulanda Vélez:
La presión del ejército sobre Iván Ríos, integrante de la cúpula de la guerrilla de las FARC, continuaba, al igual que hacía seis años, cuando en el 2002, desde el cielo le llovió fuego de las ametralladoras de doce aeronaves de la Fuerza Aérea Colombiana, en la selvas del sur de Colombia. Ahora, lo que nadie se imaginaba era que una sola bala y de su misma organización terminaría con su historia.
José Juvenal Velandia, alias Iván Ríos, y 150 guerrilleros que tenía a su mando huyeron, en 2002, de un ataque del ejército colombiano dejando atrás 16 compañeros muertos, material de guerra, tres computadores y 300 mil dólares. Ríos era el integrante más joven (47 años) de la cúpula de las FARC y también ex negociador del fallido proceso de paz en el Caguán. Después del bombardeo, huyo a la zona limítrofe de los departamentos de Caldas y Antioquia.
Palabras de Luis Fernando Montoya Soto, técnico campeón de la Copa Libertadores 2004, con el Once Caldas de Manizales. La nueva cancha sintética lleva su nombre como homenaje al D.T. “Campeón de la Vida”.
"¡Debes liberarte
de los esfuerzos del hombre
y del aplauso del mundo!
Debes volar como puedas..."
-Arthur Rimbaud, Delirio Segundo:La Alquimia de la Palabra