Columna diario La Patria de Colombia.
También fue reseñada por El Ministerio de Relaciones Exteriores de Brasil ver aquí.
Por: Sergio Acevedo Valencia
Chile y Brasil pueden ser los países neutros y que mejor analizan el convenio militar de bases estadounidenses en Colombia.
La tempestiva gira del presidente Uribe para visitar a sus homólogos en el sur del continente, fue catalogada por la misma presidencia como la “gira muda”.
El Presidente sostuvo diálogos relámpagos con los mandatarios de siete países, los cuales no duraron más de dos horas. Lo que no hubo fue la posibilidad de que la prensa internacional hiciera preguntas, sobre su gira y el acuerdo militar Colombia – EE.UU.
En Chile la visita fue recibida por protestantes que también fueron mudos. El grupo era liderado por algunos congresistas de la actual coalición chilena que tiene el poder, sostenían una tela al frente del palacio de gobierno y a escasos metros de Uribe, la cual decía: “Fuera Uribe de Chile y América Latina, no más bases militares yankis”. Momentos antes este grupo había entregado a la presidenta chilena una carta para pedir que se declarara persona “non grata” a Uribe.
El resultado de la bienvenida fueron 15 detenidos, no por la protesta, sino por obstaculizar la vía pública. Porque en Chile la ley es la ley. Como ejemplo, esta semana policías cursaron tres partes de infracciones de tránsito, a un ministro de gobierno y dos congresistas por exceso de velocidad en la autopista que conduce al congreso.
La presidenta Bachelet habló con su colega colombiano por una hora y media, el resultado: Uribe agradecido y Bachelet respetuosa de la soberanía de cada país. No obstante la semana pasada la presidenta austral, respaldó en Brasil a Lula, cuando ambos dijeron estar preocupados por la presencia de EE.UU. en la región. Además Brasil y Chile están dialogando para apoyarse mutuamente en dos elecciones. Los brasileros votan por la reelección de Chile como presidente de la OEA y Chile apoya el ingreso de Brasil al Consejo de Seguridad de la ONU.
Para la prensa chilena el gobierno de su país no es ni chicha ni limonada. La razones deben ser porque Chile quiere tener el respaldo de Colombia en la demanda de límites marítimos que le interpuso Perú en el Tribunal de La Haya. La próxima semana Chile entregará la presidencia de Unasur a Ecuador en la cumbre de Quito; y a la cual Uribe no asistirá. Seguramente porque Chávez, respaldado por Ecuador, Bolivia, Argentina, Paraguay y posiblemente Uruguay, Brasil y Chile, se declararán en contra de que los ‘gringos’, lleguen a territorio sudamericano.
Cuando Bachelet y Uribe conversaban, Evo Morales en maniobra astuta enviaba disculpas a la Jefe de Estado chilena, por las declaraciones de que a Bolivia le preocupaba que las próximas elecciones presidenciales de Chile las ganará “los pinochetistas”. Clara alusión al candidato Sebastián Piñera, que es apoyado por los partidos de derecha, donde milita gente que participó en el gobierno de Pinochet. Piñera ha visitado a Uribe en Colombia y se ha declarado admirador de la seguridad democrática. Evo aprovechó para dar su puntazo después de la visita que le hizo Uribe en Bolivia.
Lo curioso de las declaraciones de Morales, es que el gobierno de Chile no se había mostrado molesto sobre ellas. Aunque parece que en Chile nadie quiere ser pinochetista, tanto así que un nieto de general fallecido, no obtuvo cabida en las listas de los partidos de derecha para una curul en el congreso por el municipio más rico de Chile.
Chile y Brasil pueden ser los países neutros y que mejor analizan el convenio militar de bases estadounidenses en Colombia. Son países gobernados por izquierdas de centro y casi independientes del mundo, tanto que sus economías dependen sólo de ellos mismos, no necesitan dinero ni de Venezuela ni de EE.UU. Por lo tanto las voces de los presidentes Lula y Bachelet son las más objetivas que puede tener la región.
Mientras tanto en Argentina el gobierno de los ‘K’, no se pronunció sobre la reunión con Uribe. Paraguay dijo respetar las decisiones soberanas y Uruguay expresó su rechazo a la instalación de bases militares en cualquier país de la región.
Así está el juego suramericano, el cual no es un rompecabezas, pues todos conocemos las fichas y sus puestos; esto más bien es un ajedrez; con reyes, torres, alfiles y peones, pero si saber quienes son sus jugadores que hacen las movidas.
Uribe en su gira adelantó una jugada, su único aliado seguro es Perú. Pero la próxima semana en Quito en la reunión de Unasur, Colombia va ser la reina fea y apunta de lengua se la van a comer, esa si no va a ser una reunión muda como la gira diplomática de Uribe.














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