El pasado 28 de octubre, a las 17:30 de Nueva York, se cerraron las inscripciones para los oferentes de las nuevas oficinas desde las que Michelle Bachelet regirá los destinos de la ONU Mujer.

El proceso se inició hace una semana, cuando se publicó en los diarios de la ciudad una carta de siete páginas con 27 exigencias, firmada por Marcell Jullier, director de servicios financieros y administrativos de la entidad.

Lo que se buscaba era un lugar ubicado a pasos de la sede de la ONU en Nueva York, entre las calles 42 y 48 de la Primera Avenida. La idea era que no estuviese a más de dos cuadras de la Secretaría General del organismo, quedando también a pasos de su nuevo departamento en la ciudad. Esto, porque la ex Presidenta ha privilegiado caminar hacia el trabajo, pues en la Gran Manzana puede salir de su casa sin ser reconocida. Entre otras exigencias, se pedía que la oficina tuviera al menos 6.500 metros cuadrados, con posibilidades de ampliación en el futuro. La oferta inmobiliaria que mejor se ajuste a las necesidades tendrá un contrato de arriendo de diez años y una cláusula de renovación por siete más.

Un curioso apartado de los requisitos establecía que los funcionarios podrán acceder a las instalaciones y ascensores las 24 horas y siete días a la semana, sin costo adicional al canon pactado. Y que el arrendatario correrá con los gastos de aseo del lugar, como corresponde a “un lugar de primera clase”.

En cuanto a la calefacción y aire acondicionado, se exigía que funcionen de lunes a viernes, desde las 08.00 horas hasta las 18.00 horas, y los sábados, iniciando a las 08.00 horas hasta las 13.00 horas. Si se activan en otros horarios, el propietario de dichos servicios deberá especificar los costos de referencia. Además, si es un edificio que tenga parte de su área con oficinas ya arrendadas, deberá indicar quiénes son los arrendatarios y el porcentaje ocupado del inmueble. También se solicita ver la posibilidad de construir una sala de conferencias o auditorio.

Se pide, especialmente, que el dueño del edificio garantice que la construcción no tiene materiales o residuos peligrosos para quienes ocuparán el recinto.

Las propuestas están siendo calificadas a base de una preferencia del 80% de los requerimientos técnicos y 20% en la oferta financiera.

Después de la asignación del contrato por parte de la ONU Mujer, éste será firmado en un plazo no mayor a 30 días. Luego se exige que los funcionarios tengan acceso a las oficinas un mes antes de que se facture la primera cuota del arriendo, para instalar los sistemas de comunicación, informática, y terminar de instalar la nueva oficina de la ex Presidenta.

Lo que la ex Presidenta y sus colaboradores buscaban era un lugar ubicado a pasos de la sede de la ONU en Nueva York, entre las calles 42 y 48 de la Primera Avenida.

Publicado el 31 de octubre, en el diario El Mercurio. Enlace a la versión web aquí, la versión de papel digital aquí.

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