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Reportaje para la revista Viajes y Turismo de la Asociación Colombiana de Agencias de Viajes y Turismo – ANATO de Colombia.

La capital chilena es una de las ciudades más cosmopolitas de Sudamérica: guarda su encanto histórico en el centro, pero en las zonas modernas del sector oriente encontrará el encanto del lujo y la exclusividad. En las afueras puede hacer un plan campestre en las afamadas viñas metropolitanas, y a poco más de una hora de viaje, las ciudades costeras de Valparaíso y Viña del Mar lo esperan.

Por Sergio Acevedo Valencia

El incesante sol andino ilumina los vericuetos de Santiago en primavera. La ciudad de Chile se tiñe de un verde brillante por las largas las avenidas hasta los céntricos parques donde florecen las arboledas. El clima mediterráneo, hace que esta sea una de las mejores épocas del año para recorrer la capital del país más austral del mundo.

Museos, zonas históricas, bares, gastronomía, arte, naturaleza, literatura. Santiago ofrece diversidad de planes para disfrutar; recorridos que se pueden hacer en el Metro, que cuenta con 101 estaciones que llegan a toda la geografía urbana sin contratiempos, o por las autopistas internas que en pocos minutos le permitirán cruzar la ciudad de un extremo al otro para realizar en un mismo día varios recorridos según los planes del visitante.

Uno de los mejores y completos recorridos para conocer la ciudad es ir a Santiago Centro, uno de los 37 municipios del Área Metropolitana y génesis de toda la historia del país, la columna vertebral social, económica y política de la nación.

Para iniciar el recorrido puede ir al Palacio de La Moneda (1805) —sede del gobierno nacional—, al que puede acceder para conocer los patios interiores, llegando incluso a toparse con el propio Presidente. El palacio fue escenario del golpe militar de 1973, siendo bombardeado, con el Presidente Allende al interior de él. Como recuerdo del Mandatario socialista en la plaza de La Constitución, en la parte posterior del palacio hay una estatua en su memoria, en la esquina que comparte con el edificio del Ministerio de Justicia y la Intendencia Metropolitana.

Al frente del palacio, está la Plaza de la Ciudadanía y bajo su explanada se localiza el Centro Cultural Palacio La Moneda, espacio que en cuatro pisos alberga las mayores exposiciones patrimoniales del país e importantes muestras artísticas itinerantes que llegan del exterior.

A pocas cuadras de La Moneda, se encuentra la calle que vio nacer la ciudad: el Paseo Ahumada. Lugar de nutrido comercio e instituciones históricas que conduce hasta la Plaza de Armas, un espacio donde se reúnen artistas callejeros, como cómicos, cantantes, pintores y los folclóricos chinchineros, músicos acróbatas que llevan en la espalda un bombo y un par de platillos que tocan con baquetas largas y una piola, al son de bailes frenéticos.

En la plaza puede encontrar centenarias edificaciones de espléndida arquitectura, entre ellos el edificio de Correos Nacionales, la alcaldía y la Catedral Metropolitana. El recinto eclesiástico de arquitectura neoclásica e inaugurada en 1775 cuenta una decoración interior distinguida como una de las más bellas de Sudamérica en este tipo de edificaciones.

A una cuadra de la Plaza de Armas, están el Museo de Santiago en la Casa Colorada, allí puede enterarse de la historia capitalina desde su fundación en 1541. En la cuadra opuesta encontrará el Museo Chileno de Arte Precolombino con una basta colección de toda América.

Avanzando desde la plaza hacia el norte está el río Mapocho, principal cause de la ciudad que la cruza de oriente a occidente. Se encontrará en el sector con la antigua estación de trenes Estación Mapocho, ahora centro cultural, donde se organizan grandes eventos como la Feria Internacional del Libro.

En esta zona la gastronomía local destaca con autenticidad. El restaurante La Piojera, surge como el más autóctono bar chileno, con sus bebidas típicas como el Pisco, el vino artesanal pipeño, cocteles como Terremoto, compuesto de fernet, vino pipeño y helado de piña y uno de los más fuertes, Cola de Mono: a base de aguardiente chileno, leche, café, azúcar, clavo de olor o canela y cáscara de naranja. Este bar es centro de eventos políticos y de la farándula nacional, por lo que es una estación indiscutible para los foráneos.

Al frente del bar está el Mercado Central (1872), recinto donde se degusta la mejor comida de mar, por la que es célebre el país. Pisar el mercado es poner en alerta los sentidos, los sabores, colores, olores y sonidos hacen ansiar un plato de mariscos, erizos, almejas, langosta, jaibas, centolla, congrio, ostras y salmones traídos de la costa de más de cuatro mil kms sobre el Océano Pacifico. En los restaurantes Donde Augusto, La Joya del Pacifico, Pailas Blancas o Tío Willy han cenado figuras de la talla de Plácido Domingo y presidentes latinoamericanos.

Avanzando de nuevo por la orilla del río en dirección al oriente llegará al Parque Forestal que tiene 6.477 árboles plantados, en una extensión de 171.910 metros cuadrados, o sea, unas 16 canchas de fútbol, en primaveral por su colorido es especial para fotografiar.

En mitad del vergel se encuentra un caballo esculpido por Fernando Botero, lo que le indica que ha llegado al Museo de Arte Contemporáneo, continuo al Museo de Bellas Artes de estilo neoclásico e inaugurado en el Centenario. Después de 100 años, la galería reúne una amplia colección de la plástica chilena desde los inicios de la colonia hasta la actualidad.

A cinco cuadras, de nuevo en la avenida Alameda, podrá visitar la Biblioteca Nacional otra obra del Centenario del país que le servirá para tener una postal de elegante arquitectura, además, al interior puede comprar alguna obra completa especial de los premios nobeles de literatura chilenos Gabriela Mistral o Pablo Neruda.

A un costado le llamará la atención el Cerro Santa Lucía, lugar donde fue fundada la ciudad. Puede acceder a él y al llegar a su cima, conociendo la historia de la fundación de Santiago, además de tener una espléndida panorámica del centro de la ciudad, la misma que tuvieron del valle los fundadores.

Continuando por la Alameda principal avenida capitalina, rumbo al oriente, llegará a la legendaria Plaza Baquedano o Italia, centro de toda manifestación popular, sea de alegría o protesta. La plaza es a los chilenos lo que es el Obelisco a los argentinos o el Times Square a los neoyorquinos. Hacia el oriente, pasando Baquedano llegará a las comunas o municipios más acomodados, el primer en encontrar será Providencia.

Pero para llegar a Providencia lo mejor es cruzar el Río Mapocho y llegar al Barrio Bellavista. Centro de exquisita gastronomía local y mundial. Este es el barrio ideal para adquirir los suvenires que llevará de recuerdo. Uno de los mejores lugares para descansar es el Patio Bellavista, algo así como un mini centro comercial para turistas, buena comida y bebidas, además de los locales de artesanías, por lo que es muy frecuentado por los turistas europeos.

Bellavista fue residencia de los mejores artistas a mediados del siglo pasado, por lo cual encontrará una arquitectura de finos detalles y grandes casonas, entre ellas la de su vecino más importante, el poeta Pablo Neruda. En Bellavista está una de las tres residencias del literato, La Chascona, hoy convertida en museo, pudiendo conocer cómo vivía el escritor antes de su deceso.

A una cuadra de La Chascona puede visitar el Cerro San Cristóbal, punto más alto de la ciudad que puede subir a pie, bicicleta, auto o tomar desde la entrada hasta la cima el funicular. La cima del cerro es el mejor balcón de la ciudad, con una vista de 360 grados para admirar Santiago y la cordillera de los Andes que se alza a sus pies.

En la misma cumbre se erige una imagen de la Inmaculada Concepción de 14 mts de alto, dominando toda la perspectiva de la ciudad. Al lado de la virgen con más de 100 años de antigüedad, llegó a orar el Papa Juan Pablo II.

Antes de descender disfrute de los dulces típicos como alfajores y cuchuflis, los que puede pasar con un refrescante Mote con Huesillos, bebida dulce acompañada de granos de trigo mote. Antes de salir del cerro puede entrar al Zoológico Metropolitano, donde hay un ambiente antártico con pingüinos y osos polares.

Otro sector para visitar es el contemporáneo sector oriental, en los municipios de Providencia, Las Condes y Vitacura se localizan los hoteles y centros de negocios más lujosos, junto a los restaurantes y bares más exclusivos de la ciudad, exactamente en los sectores de Sanhattan —llamado así por parecerse a Manhattan en Nueva York—, avenida Nueva Costanera y el recinto BordeRío.

Si le interesa ir de compras, Santiago cuenta con grandes centros comerciales o malls, donde encontrará las mejores marcas mundiales. En el Parque Arauco y Alto de las Condes puede comprar finos artículos. O si quiere tiendas de diseñadores locales e internacionales como Louis Vuitton, Armani u otros de una vuelta por la calle Alonso de Córdoba, la pasarela más fina de la capital.

Si es un apasionado del deporte, debe visitar el Mall Sport. Lugar dedicado exclusivamente a los deportes. Desde un lujoso yate hasta uno par de tenis para trotar puede adquirir en el singular centro comercial deportivo.

Las rutas del vino

Chile es uno de los grandes productores vinícolas del mundo y las afueras de Santiago una de las amplias zonas cultivadoras de uva para vino, especialmente la cepa autóctona de Carménère. A una hora de camino del centro de la ciudad puede visitar variadas viñas. Puede escoger entre una gran variedad de tours, donde le enseñaran la historia de la viña, las cepas que cultivan, los procesos de elaboración y fermentación.

Recorrerá los viñedos y las bodegas que con sus variados olores le recordarán finos perfumes, para terminar en una exquisita degustación del mejor vino de la casa. Si es de su interés puede comprar algunas botellas a precios de fábrica, a un tercio del precio que puede costarle en Colombia. También puede almorzar o porque no quedarse a dormir en alguno de los hoteles boutiques de las viñas, para tomar un fantástico spa o cabalgar los por los viñedos, sintiéndose como protagonista de una romántica película.

El mar a hora y media de Santiago

Otro de los paseos cerca a la capital es ir a las ciudades costeras de Viña del Mar y Valparaíso, ubicadas a tan solo una hora y media de Santiago. Viña es sede anual del famoso festival de música, donde llegan cantantes y grupos de fama mundial. También es conocido su casino y las playas de arena dorada en Reñaca, que atraen principalmente a turistas argentinos, además es muy apetecida su vida nocturna, llena de discotecas y restaurantes.

Valparaíso es el principal puerto del centro del país, municipio bohemio separado de Viña por una avenida. El más conocido “Valpo” es una ciudad Patrimonio de la Humanidad, junto a sus funiculares centenarios, que suben y bajan por los cerros, geografía que domina el puerto. Valparaíso ha servido de inspiración de los artistas locales y foráneos, en sus empinadas calles transitan europeos que cautivados con la belleza de la localidad, se quedaron a vivir allí para siempre. Puede caminar por los balcones naturales que muestran el paisaje del puerto a toda plenitud o entrar a sus famosos cafés, o porque no ir a La Sebastiana otra de las casas de Neruda, aunque a 60 kms de allí está la más famosa casa del poeta, Isla Negra, lugar donde murió y descansan sus restos mortales. Si va no olvide enviar una postal desde el quiosco de Correos de Chile existente dentro de la casa.