Por Sergio Acevedo Valencia

En enero leí el editorial de la revista Avianca y allí Fabio Villegas, presidente de la aerolínea escribió que este 2011 irán tras la excelencia, lo que significará supuestamente un mejor servicio, llevándolos a ser la compañía aérea de pasajeros, líder de América Latina.

Gran reto se impone Villegas, considerando el complicado viaje para lograrlo y más cuando de lejos es una empresa pequeña en la región, guiada solo por la rentabilidad a toda costa. Mediante el alto costo de los pasajes y presiones de sus empleados para cobrar los kilos extras en los equipajes.

Por más que uno quiera analizarlo positivamente, no se puede. Cómo entender que un pasaje ida y vuelta de Manizales a Bogotá, cuyo trayecto no dura más de 35 minutos, cueste comprado con anterioridad $450.000 (unos US$235), precio con el que en otras aerolíneas se podría viajar de ida y vuelta fuera de Colombia, en vuelos de una dos a tres horas de duración. Como puede ser de Bogotá a Miami, o en otros países como sucede desde Santiago de Chile a Río de Janeiro o de Buenos Aires a Asunción en Paraguay.

Avianca brinda un servicio malo y de alto costo para los consumidores, porque no cuentan con una diferencia competitiva frente a sus competidores denominados de bajo costo, ya que prestan el mismo servicio sin ningún valor agregado. Por ejemplo, la colombiana sale mal parada frente a la chilena LAN, pues en los mismos trayectos que hacen la del país del sur es mucho más barata, en algunos casos hasta un 50% y sin dejar de lado el buen trato, además en la empresa sureña se puede llevar incluso más peso en las maletas que en los aviones de la colombiana y en cuanto a la comida a bordo, es la misma.

Lo anterior lleva a preguntar: ¿cuál es el valor agregado en el servicio de Avianca?, para que alguien opte a conseguir lo que es posiblemente los pasajes más caros del continente. Me atrevo a decir que en el caso de Manizales es el cuasi monopolio de la firma en la ruta hacia Bogotá, algo que seguramente se refleja en otras ciudades del país.

Desde luego que las compañías añejadas a punta de monopolio, hacen caso omiso de las sugerencias y reclamos de sus clientes, pues a estas empresas les da igual, ya que los viajeros deben sí o sí subirse a su transporte.

Es de recordar como en plena Feria de Manizales 2011, Villegas debió retractarse de lo que llamaron plan de contingencia. Que consistía en desviar los aviones que iban a Manizales, hacia Pereira, un exabrupto con la personas que ya había adquirido sus boletos mucho antes de ese anunció y que fue muy criticado por los manizaleños con plena razón.

Pero por qué titulo este texto con turbulencia. Sencillo, porque recuerdo que una vez estaba en un vuelo y el avión se averió a unos 11 km sobre la superficie de la tierra. Uno de los dos motores se apagó, fue como una película: los más de 160 pasajeros golpeamos nuestras cabezas contra el techo, los compartimientos de las maletas se abrieron, las bebidas volaron y varios minutos la cabina se quedó sin luz, para luego aterrizar en emergencia manifiesta en Lima.

Esa turbulencia solo fue un susto para nosotros los viajeros. La que viene sí asusta es a las directivas de la empresa.

Desde junio del año pasado, entre corrillos se sabía de la compra de Aires por parte de LAN Chile, un amigo que asesora una marca de aviones en Colombia, me lo confirmó así: “Aires se está vistiendo de novia bonita para LAN”. El vestirse era por los vuelos a un peso ($1) que vendió Aires el año pasado y cuya finalidad era demostrar un alto volumen de pasajeros a los chilenos, luego supimos que matrimonio se consumó.

LAN es una de las aerolíneas más grandes de la región y está a la espera de una fusión con TAM de Brasil. Lo que les permitiría tener el 17% del mercado en Latinoamérica y alcanzado ingresos estimados por US$9 mil millones, tres veces más que Avianca – Taca.

En junio de 2010 la página web de LAN ya tenía entre sus trayectos a Manizales y todos los otros destinos colombianos a los que va Aires. Además desde diciembre hay ejecutivos chilenos trabajando en Bogotá para lo que será el traspaso de operaciones a LAN.

Es así como con el músculo financiero del sur, “Avianca entrará en fuerte turbulencia”. Ahora llega un holding que le puede competir en iguales condiciones. Además LAN tiene varios trayectos internacionales que pasan por Bogotá y Medellín, provenientes de Miami, Lima, Santiago, Buenos Aires, Madrid, entre otros, dando la posibilidad de hacer todo el viaje con la misma aerolínea a buenos precios y servicio hasta Manizales.

Columna de opinión publicada el 28 de febrero de 2011 en el periódico La Patria de Manizales, Colombia.