El siguiente texto es de autoría de César Valencia Trejos, con quien tengo parentesco familiar directo, soy su sobrino (lo aclaro con el fin de transparencia en el tema más importante de nuestro pueblo riosuceño). En varias ocasiones dialogué con él sobre estás palabras que ha remitido esta semana a toda la comunidad riosuceña y carnavalera.
Siento que es mi deber replicar su email como él lo solicito a sus amigos y riosuceños en general, amantes y protectores de nuestra magna fiesta cultural, una de las más representativas de nuestra nación y decretada Patrimonio Inmaterial de Colombia. Además concuerdo a plenitud con las ideas que están a continuación, (al final están los anexos de la misiva correspondiente).

Riosucio, junio 3 de 2011
Comunidad Carnavalera de Riosucio:
Reciban alegre y azufrado saludo.
Antes de plasmar estas sencillas reflexiones, le expliqué a un carnavalero de larga tradición, lo que pensaba con esta nota y me dijo que no valía la pena, porque los riosuceños no le “parábamos bolas” a estos sucesos. Que a nosotros nos interesaba esencialmente que se efectuara el Carnaval y poco o nada importaba quien lo organiza y como terminaba. Que al final “llovían” las críticas de algo que podíamos haber mejorado. Pero, que así obramos en Riosucio y que nadie nos cambiaría.
Puede que lo anterior sea así, pero quiero de nuevo arriesgarme a ser pesimista o para otro optimista sobre lo que debemos debatir del Carnaval.
Por casualidad tuve el privilegio que me eligieran Secretario de la Asamblea General Ordinaria, celebrada en marzo 19 de 2011 y posteriormente saliera designado miembro de la Junta del Carnaval en una de las planchas, situación que no examiné y menos promoví. De todas maneras en la elección, (que entre otras cosas habría que revisar los mecanismos y los programas de los candidatos, en beneficio de la democracia participativa y futuro del Carnaval) terminé también sin proponérmelo integrando la Junta del Carnaval, a la cual he renunciado por razones personales.
En esta oportunidad mi mensaje va orientado como Secretario de la Asamblea y es mi deber compartir con las personas interesadas, el texto completo del Acta, que es un documento público que cualquier ciudadano puede solicitar en la Cámara de Comercio. Acta que sería conveniente, si así lo consideran mis interlocutores, divulgar profusamente entre los raizales por distintos medios.
En particular el escrito reúne el conjunto de detalles que allí ocurrieron y tiene el acierto de relacionar las propuestas que los asociados suscribimos y de obligatorio cumplimiento para la Junta, que la comunidad carnavalera, los organismos de vigilancia, las veedurías ciudadanas, los medios de información y comunicación, los cuadrilleros que son el corazón del Carnaval, (los que invierten y/o gastan más de 1.000 millones de pesos cada dos años, cuando el costo total del Carnaval es de aproximadamente 630 millones de pesos, recursos que se gestionan por parte de la Junta con un alto compromiso de responsabilidad y con reconocido trabajo, en nombre de la colectividad), deben estar alerta para que se cumplan a cabalidad.
No se tiene precedentes de una Asamblea General de la Corporación Carnaval de Riosucio, que una Asamblea formulara un número considerable de propuestas y fueran aprobadas por unanimidad. Es decir, es el querer de los riosuceños que estas iniciativas se efectúen sin vacilación y con rigor. Esperamos que se irradien informes sobre estos asuntos y de las reuniones de Junta Directiva, por los medios que considere prácticos y efectivos.
Además, la Junta tiene el desafío de mejorar algunos aspectos esenciales del Carnaval, como por ejemplo el desfile de Cuadrillas que en el Informe de la Junta 2011 se afirma: “Hubo errores y fallas, pero tal vez la más imperdonable fue la organización del desfile de cuadrillas, por lo cual presentamos nuestras disculpas…” y la Entrada del Diablo, dos eventos rituales quizá los más importantes del Carnaval y que fueron decepción. Igualmente, el desfile Entrada de Colonias y actos que se desaprovecharon como por ejemplo Riosucio Canta al Carnaval, que se programó paralelo a las Noches del Ingrumá y a la verbena con la orquesta el Cuarteto Imperial, esta última de gran factura musical, pero que debimos exaltar más a nuestros creadores musicales que estaban en el tablado de la Plaza de San Sebastián. De otra parte, también merece que nos detengamos en las Alboradas, las que fueron suspendidas por razones válidas, pero que debemos analizar mejor y no dejarlas desaparecer.
Es de destacar que no es fácil organizar un Carnaval y que la Junta merece reconocimiento y respaldo por su entereza y desvelo en una actividad en donde sus integrantes no cobran honorarios económicos, están motivados por el entusiasmo de servicio a la fiesta y voluntariamente han escogido ser los representantes de su pueblo y desde luego le deben informar de sus actuaciones y trasparencia de sus actos, porque los auténticos dueños del Carnaval es la ciudadanía.
Reitero lo que todos vivenciamos y practicamos, que el Carnaval es una expresión básicamente local-regional, cuya condición tiene reconocimiento y las autoridades culturales del país le conceden exaltación y recursos económicos. Igualmente, hay que trabajar en el impacto ambiental que se genera en las dos plazas y calles de acceso a las mismas, que por seguridad de los ciudadanos y normas legales deberían estar despejadas. Naturalmente, que un representativo número de visitantes y raizales gusta de la parranda y las buenas orquestas, actividades que bien podrían complementarse con contratación de “fondas” como en las ferias, aprovechando espacios en los contornos del pueblo y programar algunos conciertos en el Estadio o inclusive en el “Circo de Toros”.
Sobre las Corralejas que son una magnifica entrada para financiar la programación, hay la iniciativa en el sentido que se remate esta actividad y se venda a empresarios que conocen este negocio, a través de contratos bien estudiados y pólizas de cumplimiento. Sobre este particular sin haberlo explorado, siempre se dirá que no es bueno, que no hay quien invierta y remate esta actividad. Habría que ofertarlo con audacia.
Sin duda el Carnaval es una expresión de identidad multicultural, singular en el país, que lo confirma el hecho que se le reconozca como “Bien de Interés Cultural de Carácter Nacional”, no precisamente por la programación alterna y las orquestas, sino por las Cuadrillas, la palabra y en general lo ritual y mítico del Carnaval.
Es decir, los riosuceños y las entidades tenemos un trabajo significativo que no sólo compete a la Junta Central del Carnaval, en consecuencia, el ímpetu que debemos imprimirle es a lo local y regional y lograr que sea descentralizado hacia lugares del entorno del área urbana y que haya programación en las parcialidades indígenas y en las veredas. Que el Carnaval también sea estímulo para el desarrollo y complemento al sustento de las familias rurales, como sucede en otros lugares del mundo en donde se realizan eventos, programan recorridos y dan a conocer lo que representa y crea una comunidad. En el caso de Riosucio, que no sólo tenemos dos plazas, sino la belleza paisajística y riqueza humana en la zona rural. Evidentemente que vamos a encontrar el falso y pobre argumento que afirma, que el Carnaval tiene únicamente las dos plazas como escenario y espacio natural. Habría que escuchar a los riosuceños – aunque sabemos de la apatía e indiferencia sobre estos temas- sin embargo es el momento de despertar y consensuar, sobre quizá lo único en que estamos de acuerdo: el Carnaval.
De otro lado, me permito enviarles copia de los Estatutos vigentes, los cuales existe compromiso ineludible de reformarlos en una Asamblea Extraordinaria, probablemente a finales de octubre y que por decisión mayoritaria de la Junta, acordó que el primer borrador lo estudiara y discutieran los miembros de la misma, para posteriormente presentarlos a unas mesas de trabajo que la Junta determinaría, de acuerdo a una metodología y cronograma que internamente convendrían. Sobre el particular tuve la oportunidad de proponer que a través de Mesas de Trabajo integradas por los carnavaleros residentes en Riosucio y en las distintas colonias, lideradas por las Cuadrillas, quienes se organizarían para que presentaran sus proyectos de reforma. Situación que en primera instancia no comparte mayoritariamente la Junta, porque cree que ello sería exceso de democracia participativa, dejarle a los auténticos carnavaleros esta tarea para que los actores y protagonistas del Carnaval intervengan en lo que les pertenece. De todas maneras respetamos la decisión y la acatamos en espera que la Junta nos presente un proyecto de Reforma ajustado a la realidad, sin que tenga favoritismo para los mismos y sobre todo con un carácter contemporáneo o moderno.
Estaremos atentos a los compromisos que adquirimos y en general a lo que suceda con nuestra tradición, la que no puede ser inerte o carecer de movimiento, es lo único que nos pertenece sin distingos a cada uno de los riosuceños, máxime cuando entre nosotros y por supuesto en la Junta existen personas inteligentes y destacadas, admirables para nuestra carnestolendas.
Con respeto hago un llamado a los carnavaleros para que aportemos más, participemos con mayor entusiasmo y desde luego colaboremos para que haya transparencia en la organización y un mejor Carnaval. Asimismo, para que estudiemos la reforma de Estatutos cuando la Junta divulgue su proyecto y ante todo asistamos masivamente a la Asamblea Extraordinaria, en donde se discutirá y aprobará el nuevo marco legal de la entidad, esencial para la gobernabilidad y legitimidad de la Corporación Carnaval de Riosucio.
Finalmente, reitero que divulguemos por todos los medios el Acta de Asamblea General Ordinaria y los actuales Estatutos y luchemos por la libertad y una democracia participativa, que en esencia es lo que nos enseña el Diablo y su República Carnavalera.
César Valencia Trejos
Propuestas para la reunión de la Junta del Carnaval
Riosucio, Mayo 27 de 2011
1. Que se estudie con más detenimiento cada una de las propuestas que fueron aprobadas y discutidas en la Asamblea General Ordinaria de la Corporación y que son de obligatorio cumplimiento por parte de la organización, según lo suscribe los Estatutos.
2. Reitero la necesidad de grabar el audio de las sesiones de la Junta, para facilitar la escritura de las actas por parte de la Secretaria. El costo de una grabadora reportera no va más allá de los $200.000 pesos.
3. Que las Actas de la Junta se envíen a sus miembros con por lo menos dos días de anticipación, pensando en aprovechar el correo electrónico y así agilizar las sesiones.
4. Buscar a través de algunas instituciones lideradas por la Cámara de Comercio, para que se estudie la posibilidad de acciones y programas que tengan como objetivo realizar algunas actividades en el área rural, que propendan por el desarrollo del Municipio, como por ejemplo en los resguardos indígenas y algunas veredas y parajes de interés local.
5. Revivir si es el caso y en lo posible estudiar la manera cómo se impulse a la “Asociación de Cuadrilleros y Matachines”, con el fin de que no se pierdan esfuerzos y posibilidades que mejoren y estimulen a los cuadrilleros y a sus Cuadrillas y por ende al Carnaval.
6. Unir más que disgregar y convertir a la Junta Central del Carnaval en el núcleo natural para el desarrollo de cualquier actividad que se ejecute en el Carnaval; como también puede ser el caso de la propiedad intelectual y la marca del Carnaval, esta última propuesta que ya está para su respectivo estudio.
7. Invitar a los integrantes del Tribunal de Honor a las reuniones a través de comunicación oficial -que por derecho propio pueden asistir a las reuniones de las juntas con voz pero sin voto-, para que expresen sus inquietudes e iniciativas. A la vez se contemple la posibilidad de convocar a los representantes o representante de la Asociación de Cuadrilleros y Matachines, para que también expresen sus expectativas. Y de esa manera se estimule el desarrollo real de la democracia participativa que es el espíritu de la República Carnavalera.
8. Construir un buzón para ser colocado en la sede de la Corporación Carnaval de Riosucio, ojalá triclave que sirva para convocatorias y otras actividades, entre otras para que la comunidad carnavalera se exprese y cuente sus sugerencias, quejas y reclamos.
9. Divulgar más el Plan Especial de Salvaguardia del Carnaval –PES-.
10. Suscribir una comunicación al Director del Periódico EL SOL DEL INGRUMÁ y a los otros medios de información que se consideren o en su momento, publiquen asuntos que tengan que ver con el Carnaval en que se exprese gratitud por la preocupación y disposición de ayudar a la divulgación del Carnaval. Con el objeto de lograr un mejor y más estrecho vínculo con los medios de información y comunicación local.














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