Escrito para el diario El Espectador de Colombia, un día (11 de marzo) después de que apaeciera shakiro en la pantalla del canal Mega de Chile.

Rodolfo Burgos pasó de cantar en el bar karaoke de su primo en el sur de Chile, ha cobrar tres mil dólares por cada entrevista exclusiva para programas de TV y ser portada dos veces de los diarios más vendidos de chile, todo ello en solo diez días.

Por Sergio Acevedo Valencia / desde Santiago de Chile

ShakiroLa visita de Shakira a Chile fue hermética, llegó a Santiago un día antes de su presentación de la gira The Pop Festival. Pocos chilenos pudieron saludarla de beso en la mejilla y estar a su lado por varios minutos, pero sólo uno fue invitado por la cantante para un encuentro personal: Rodolfo Burgos, por la única razón de que él es “Shakiro”.

Un centenar de personas entre fans, imitadoras y periodistas de los medios locales, clamaban a las afueras del hotel en el exclusivo sector de El Golf, de la capital chilena que Shakira los recibiera, pero no fue posible ni verle la sombra.

Desde la pasada noche del miércoles 2 de marzo, cuando el imitador apareció en la señal televisiva del canal Mega, en un programa concurso, Shakiro fue por unos treinta segundos el hazme reír de todo el país. El hombre de estatura baja —solo le llega a los hombros a la rubia del Waka Waka—, y que con su camisa colorida y hippie, —algo inusual en la bicolor de la vestimenta de los chilenos—, dijo ante el jurado de la TV: “Yo soy Shakira”, lo que hizo que los tres jurados y miles de chilenos sacaran profundas carcajadas, las que fueron cortadas casi de inmediato al escuchar el inmenso parecido vocal con la barranquillera. Algo que fue aceptado por la misma intérprete de “Ojos así” en su cuenta de Twitter y luego ratificado el jueves pasado en el camerino del histórico Estadio Nacional de Chile, cuando los dos se vieron las caras: “Me impresionas, no es fácil para un hombre llegar a mi timbre de voz”, le afirmó la colombiana a su imitador.

Exponencial éxito

Rodolfo “Shakiro” Burgos, firmó dos días después de su paso por la TV, un contrato para ser representado por la productora Endemol, la misma que hace el programa “Yo soy…” del canal Mega.

Eduardo Kuthe, ejecutivo de la empresa que descubrió la fémina voz en este grueso hombre del sur de Chile, dice que es un éxito mundial: “No damos abasto, estamos haciendo unas diez entrevistas al día, sumado a las clases de canto y la grabación del programa”, señala Kuthe.

Tanto ha sido la repercusión que hasta medios de comunicación de Italia, España y toda América Latina lo han llamado para contactar al emulo de la rubia costeña. Uno de los negocios que ya se cerraron fue la vista exclusiva a un canal peruano que pagará US$ 3 mil por tener a Shakiro en el país Inca, además están negociando la visita a la madre patria con el Canal 5 de la nación ibérica.

El fenómeno mediático

Shakiro se convirtió en un boom en los medios de comunicación chilenos. En solo diez días fue portada en dos ocasiones de los dos diarios más vendidos y populares del país (LUN y La Cuarta), así como invitado especial al programa matinal del canal Mega y su corta trayectoria relatada en sendas notas televisivas en los noticieros nacionales y programas de farándula.

Sobre el interés por la vida de Burgos, la periodista de espectáculos, Soledad Gutiérrez del diario chileno El Mercurio, manifiesta que él puede ser el imitador nacional que ha causado más impacto fuera de su país, “puede que otros imitadores profesionales, sean mejores y han tenido algo de relevancia acá y en Argentina, pero lo de Shakiro ya pasa cualquier límite pensado para nosotros”.

Los diez días de fama mundial de Shakiro, llevó a que sus representantes le compraran boletos de avión para que él regresara ayer (viernes) a su casa en el pueblo de Villarrica, en la sureña Región de La Araucanía.

Según Héctor Alfaro, mánager principal del imitador la idea es que descanse porque ya sienten un poco de estrés por la presión de la gente y los medios. Además afirma que no se les puede olvidar que el objetivo principal es ganar el concurso de TV.

Pero puede que el descanso no sea mucho, pues la localidad de Villarrica es pequeña y ahora tiene un personaje reconocido y es factible que el fin de semana sea homenajeado por sus paisanos en las calles o en el bar karaoke que lo vio nacer como imitador.

El lunes Shakiro debe regresar a Santiago para continuar con varias actividades como son sus clases de canto, su dieta —con la que ya bajó siete kg en una semana—, buscar la peluca rubia, las prótesis de senos y demás atuendo para preparar el Waka Waka que interpretará en su próxima aparición en la pantalla chica y así hacer la carrera de imitador profesional que Rodolfo ansia, “como un Shakiro más real” con los pies descalzos y sobre la tierra.